Regar

La Gran Comisión (Mt. 28) dice “Hagan discípulos,” no solamente convertidos. Las iglesias se reproducen porque los discípulos pueden reproducirse en las vidas de otras personas a través del discipulado.

Un discípulo se puede definir como: una persona que ha puesto su fe en Cristo y se ha identificado como un seguidor de Él y miembro de Su Iglesia. Como miembro del Cuerpo de Cristo, ha prometido someterse a Cristo y se ha dedicado a vivir una vida de obediencia a toda la voluntad de Dios. Esta obediencia no en una mera conformidad externa, sino proviene de un corazón de amor, fe y esperanza. El crecimiento del discípulo en obediencia es un proceso continuo.

Introducción a Hacer Discípulos: Discipulado 1-5