Mi Carácter Espiritual

El liderazgo cristiano nace de la integridad de nuestro carácter espiritual. “Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo. Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad, y con un mensaje sano e intachable.” (Tito 2:7-8) La palabra significa “Entero, completo, que no falta ninguna de sus partes. Que no está dividido interiormente. De una perfecta probidad, incorruptible”.

Cuando aplicamos integridad a nuestra relación con Dios y a su servicio, enfatizamos que no debe haber diferencias entre lo que somos, nuestra palabra y nuestra conducta; que nos hemos conformado plenamente a la norma establecida; que no existen disonancias; que no es un rol en que se actúa ni algo momentáneo. Por el contrario; es un estilo de vida, una forma genuina de ser.

Como creyentes, nuestra relación con Dios es el punto focal de nuestras vidas. Nada importa más que el como nos relacionamos con Dios y como Él se relaciona con nosotros. Debido a que la justicia de Cristo es el fundamento de la vida cristiana, estas lecciones tratan con nuestras convicciones para que evitemos la tendencia a mantener nuestra reputación, a nuestra autoridad, a la negatividad, a nuestra culpa por las cosas que no salen bien, etc.

Justificación por Fe
Viviendo por el Evangelio
Crecimiento Cristiano
El Poder Transformador
Viviendo como Hijos
Aprendiendo a Ser Hijos
La Ley y el Evangelio
Arrepentimiento
AMOR: El Fundamento para el Ministerio
El Corazón del Padre
La Gracia es para los Humildes
El Ministerio de la Reconciliación
La Integridad Moral

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